SOULEM: UNA GRAN FAMILIA

 

 

Escrito por Alba Gómez

 

Hola soy Alba, asesora de imagen, y voy a colaborar estrechamente con SoulEM durante un tiempo, así  que me veréis bastante por este blog y las RRSS. Os iré contando mis experiencias y sensaciones, y para referirme a nuestras compañeras, al tratarse de información sensible, usaré nombres de mariposas, para guardar su intimidad. He elegido nombres de mariposas porque en SoulEM les damos alas para que vuelen libres. ¡Espero que os guste!

Actualmente, miles de mujeres llegan a España buscando una vida mejor. Muchas de ellas llegan en pésimas condiciones, otras vienen engañadas y son utilizadas para explotación, no importa si son menores de edad o en qué condiciones de salud llegan. Otras, simplemente, viven bajo las órdenes de su marido. Una vez consiguen llegar aquí, se encuentran solas, perdidas y sin esperanzas. Muchas consiguen alcanzar la vida mejor que esperaban tener, encuentran un trabajo digno, hogar y forman una familia. Pero, ¿Qué pasa con las mujeres que no lo consiguen? Gracias a entidades como SoulEM, estas mujeres consiguen reinsertarse en la sociedad.

Helena llegó a España siendo muy joven. Antes de que Helena llegara a nuestro país, le habían prometido un trabajo digno y unas buenas condiciones de vida, pero cuando llegó, se dio cuenta de que había sido engañada. Fue víctima de la explotación humana. Cuando nosotras la conocimos, ella era una persona insegura, sin autoestima y no confiaba en nadie. Tras pasar unos meses con nosotras, además de aportarle estabilidad económica, recuperó su dignidad y autoestima.

Otras muchas mujeres piensan que su función en la vida es ser amas de casa, que solo existen para limpiar, hacer la comida, cuidar a los niños y vivir para su marido. Es el caso de Festina. Ella vivía encerrada en su casa, vivía por y para su marido, su única aspiración en la vida era ser una ama de casa y esposa modélica. Nosotras le ayudamos a comprender que vale para algo más, que puede ser útil en el ámbito laboral, le ayudamos a creer en la igualdad. 

En SolEM les damos un oficio, se encargan de realizar luminarias que posteriormente son puestas a la venta. Las mujeres, con sus propias manos, son las encargadas de realizar todas las pantallas luminarias, utilizan gran variedad de materiales y diseños. Les proporcionamos un contrato de trabajo para conseguir que se sientan útiles para la sociedad.

En cada una de las entidades SoulEM no hay empleados y jefes, todos formamos una gran familia. Intentamos ayudarles en todo lo posible e intentamos que se sientan cómodas y felices con su trabajo. El sueño de una de nuestras chicas, Vanessa, era ser costurera. Es por ello que vamos a impartir talleres de costura. Nuestro fin es crear nuestra propia línea de costura. De esta manera, podremos ayudar a mucha más gente creando nuevos puestos de trabajo y conseguiremos crecer como empresa.

En definitiva, sin la ayuda de organizaciones como SoulEM, estas personas se verían obligadas a continuar con la vida que llevaban, sin metas ni ilusiones en la vida, esclavizadas y maltratadas. Muchas otras morirían. En pleno siglo XXI esta situación debería cambiar. Si todos aportamos nuestro granito de arena, se podría conseguir un mundo mejor, en el que haya igualdad de géneros, de razas y en el que se cumplan los derechos humanos. ¡Apúntate al cambio!

 

 

 

 

 

 

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